27.4.12

Los Beach Boys reviven; Keith Moon y EMI, no









En medio de Nueva York, el Stone más artístico ha decidido cambiar sus guitarras por pinceles y el resultado se ha expuesto en la sala de arte The Broome Street Gallery hasta el 30 de junio. Ronnie Wood se ha estado entreteniendo cual actividad del Imserso plasmando en lienzos e incluso en guitarras a diferentes personalidades, sobre todo a su querido grupo de rock and roll. Keith Richards liándose un porrete, incluido. "Va a llegar lejos", ha declarado Sergio Ramos (perdón).

La exposición la presentó junto a Kenney Jones, batería de The Who después de que falleciera Keith Moon y hecho que los organizadores de los Juegos Olímpicos de Londres no se molestaron en buscar en Wikipedia, ya que contactaron ilusionados con el manager del grupo de Pete Townshend para pedirle que el batería, que lleva 34 años muerto, tocara en la ceremonia de clausura The Symphony of Rock. Parece ser que el iluminado al que se le ocurrió la idea empezó a llorar en una esquina hasta que pensó "Llamaremos a John Lennon." Ahora está en el sofá de su casa comiendo helado mientras ve El diario de Bridget Jones.

Por otra parte, los Beach Boys preparan nuevo disco para verano, y como "nuevo disco" se entienden "nuevos temas", no un recopilatorio, remasterización o (auto) versiones de canciones más usadas que los singles de Adele en la radio. El viaje a los 60 empieza con That's Why God Made The Radio, un tema muy Beach Boys con sus clásicas armonías vocales incluidas. 

Además, a Iggy Pop solo le falta la boina y una baguette en la portada de su nuevo disco de covers francesas, Après, a no ser que prefiera llevarlo con alguno de los modelitos con los que visite España este año. Y otro que viene y al que me sería mucho más fácil ir al concierto en medio de exámenes si esto fuera una película americana de adolescentes es Lenny Kravitz, que pisará Valencia el 29 de mayo.

Y en cuanto a multinacionales y trapicheos varios para dominar al mundo, el camino se va acortando para Universal y Sony ahora que están a punto de hacerse con EMI, el legendario sello británico que acogió a los Beatles, trolleó a Radiohead y le dio la patada a los Sex Pistols. Al final lo comprará todo Hacendado y Manuel Carrasco acabará siendo nuestro líder.

16.4.12

Beatles Reloaded y las dotes de mimo de Johnny Depp


Cruzar Abbey Road parecía más sencillo mirando la calle exenta de coches en la portada del disco de los Beatles, pero lo cierto es que lo único que conseguí el sábado fue que me pitara un Peugeot mientras trataba de emular a Ringo en medio del asfalto. Y como Paul McCartney no salió a ofrecernos un té o a recibirnos aunque fuera en batín y pantuflas decidimos abandonar tras conseguir una foto desencuadrada y con un ángulo extraño.

El viaje, además de para acabar con todas las existencias de discos de blues de los 50 de todo Londres, también me ha servido para descubrir la gran afición de los ingleses a las cruces y a los pichones en el estampado de cualquier tipo de camiseta y a los pósters de Daleks gigantes que seguro que quedarían preciosos en mi salón.

Y volviendo a los Beatles, se ha publicado ya el nuevo vídeo de la canción de Paul 'Carrillos' McCartney, My Valentine, con Natalie Portman y Johnny Depp fundidos en blanco y negro representando la canción mediante el lenguaje de signos. En realidad, no encontrarse últimamente por ahí con el actor que encarna al pirata amanerado pintado cual estrella de rock es más raro que ese día en que anunciaron que Bob Dylan compartiría cartel con David Guetta. De hecho, con esta última colaboración con el ex-Beatle, ya se ha relacionado con dos de los grupos más míticos de la historia, incluyendo a los Stones por la intervención de Keith 'MeGustaEscalarCocoteros' Richards en Piratas del Caribe como capitán Teague. Además de Nine, la canción que le va a dedicar Patti Smith en su próximo disco por su cumpleaños. Se ve que no quedaban tartas en Carrefour.

Y como me está dando la noche hoy con el cuarteto de Liverpool y tengo poco más que contar, parece que se está cociendo Beatles reloaded, y así podría pasarme el rato inventándome nombres hasta llegar a versionar los títulos de las pelis de sobremesa de Antena 3. El caso es que los zagales de John y compañía se están planteando unirse para formar una nueva generación de Beatles. Dhani Harrison, el ser con el que la genética ha hecho un copia y pega de su padre, incluido.

(En realidad, mi idea original era escribir una entrada sobre el Rock n' Roll Circus de los Rolling, al que ando bastante enganchada últimamente o algo sobre Buddy Holly y demás. En fin, próximamente. La cabra siempre tira al monte).

1.3.12

The artist killed Sirius Black



De todo se pudo ver en la gala de los Oscar, empezando ya por la alfombra roja, desde legendarios astros protagonistas de la gran pantalla hasta actores noveles comparados con “niños en una tienda de chucherías”.

Entre los asistentes más frikis exóticos, un perro francés con una pajarita negra al que le dio por ladrar a una cámara de televisión, una monja (vestida de monja y con cara de monja) ex compañera de reparto de Elvis Presley y el polémico Sacha Baron Cohen vestido de dictador, ataviado con unas gafas de sol, una barba de revolucionario cubano y acompañado por dos guerrilleras con minifalda, que le ofreció un poco de rock and roll a la gala esparciendo por ahí cenizas desde una urna con el rostro de Kim Jong-il.  

Mientras en un reportero engominado despertaba el deseo de ahorcar a Sacha Baron Cohen con el cable del micro por haber llenado de mierda su esmoquin, otros actores de sonrisa Profident iban amenizando la tarde con anécdotas como el día en el que alguno de ellos se encontró en una cafetería con Tom Hanks. Todo muy civilizado.

Más tarde, dentro del, según el cartel, aún Kodak Theatre, un enfarlopado Billy Crystal aparecía danzando en el escenario, paseándose entre el público para acomodarse en un asiento o flipando con los de El Circo del Sol.

Entre los premiados, un Robert Richardson que parecía no haber pasado por la peluquería en su vida recogía el Oscar a mejor fotografía, para La invención de Hugo.
También se aberronchó a su estatuilla Octavia Spencer, emocionada, llorosa y también sobrehormonada, que agradeció a la Academia que la sentaran "al lado del tío más bueno de la gala." Aunque no estaba sentada ni con Benedict Cumberbatch ni con Robert Downey Jr.
Otro más fue Christopher Plummer por Beginners, que se descojonó acordó del pollo escocés con el que comparte plano en la película con una sonrisilla socarrona y un “Con Ewan McGregor compartiría este premio encantado si me quedara un ápice de decencia, pero no me queda.” Eché en falta que soltara un "deal with it" y se pusiera unas gafas de sol.

Meryl Streep, con un vestido con complejo de Oscar que Colin Firth no sabía si entregar la estatuilla a la actriz o viceversa y Jean Dujardin, el actor francés que tuvo que sacarse una chuleta del bolsillo y agradeció el premio incluso al perro de The Artist, se llevaron el Oscar a mejor actriz y actor mientras Gary Oldman practicaba el Avada Kedavra por debajo de su asiento.

En cuanto a los presentadores, Cameron Díaz y Jennifer López hicieron una genial interpretación de su papel de Chicas Wooo, Penélope Cruz fue a comprar el pan en el DeLorean antes de la gala y parece que su pelo se quedó en los 60, y Robert Downey Jr., con pajarita y gafas naranja cual motherfucker, se empeñó en grabar su propio documental en directo.

Sí, hoy me he salido del tema habitual. Llamadme rebelde si queréis.

Imagen del post de aquí

20.2.12

Surf y duelo de rock en los Grammy








Una semana ha pasado ya desde que se haya celebrado en Los Ángeles la gala de los Grammy de este año, por lo que es de suponer que Adele ya habrá hecho sitio en la estantería de su salón para meter los seis premios que recogió esa noche. Aunque por cómo posa con ellos en las fotos, emulando a Gollum, parece que vaya a comérselos. Tengo curiosidad por saber si Matías Prats la habrá ayudado en la colocación de los Grammy, puesto que ya debe de haber adquirido una gran experiencia por los chorrocientos TP de oro que tendrá acumulando polvo en su casa.

Quienes también le sacudieron el polvo a sus psicodélicas camisas hawaianas fueron los Beach Boys, que aparecieron en escena precedidos por el maromo de Maroon 5 y los polluelos de Foster The People, después de que estos rozaran los temas Surfer Girl y Wouldn't It Be Nice de los vetustos californianos.

La gala empezó con la actuación buenrollista de Springsteen, quien animó el cotarro haciendo de anfitrión con una guitarra amarillo pollo y un tema de su nuevo disco, We Take Care Of Our Own. Siguieron varias actuaciones de todo tipo, desde Rihanna hasta Paul McCartney, el cual además cerró la noche con una party hard a la que se unieron Springsteen, Dave Grohl, Joe Walsh y compañía y que culminó en un duelo de guitarras. Vamos, que solo faltaba que apareciera Resines por la esquina rapeando incongruencias vestido de Blues Brother.

Una de las que se fue de vacío fue la Gaga, (vestida para la ocasión con su mejor mosquitera) quien se escondió a llorar en el cuarto de baño del Staples Centre mientras Adele le gritaba "Chincha" por detrás.
Por el contrario, otros que se llevaron sus gramolas doradas en miniatura fueron Foo Fighters, el grupo de Dave Grohl, que ahora parece que quiere grabar una canción en la estación espacial rusa. Los de la discográfica ya le han preguntado si va en serio.

Toda la noche fue además un recordatorio del amargo fallecimiento de una artista quizá más recordada por su affaire con su guardaespaldas en la gran pantalla que por otra cosa, Whitney Houston, quien murió apenas 24 horas antes de la gala.

Y dejando atrás el tema de los Grammy, hay que señalar que estamos de cumpleaños. El que fuera líder de Nirvana durante el auge del grunge, Kurt Cobain, soplaría hoy 45 velas si siguiera con vida. Otro cumpleañero es Billie Joe Armstrong, que lleva desde el pasado viernes dentro de la crisis de los 40. Para la próxima entrada prometo averiguar si alguien le ha regalado un nuevo eyeliner.

Por último, Aerosmith, el grupo que me metió en estos lares, estrena disco para dentro de tres meses. Además, al grupo mimado de Mick Jagger, Superheavy, el Comité Olímpico de Londres le ha pedido una actuación para este verano. Todo sea que mientras esté currando ahí en julio me encuentre al vocalista de los Stones entre bastidores con un traje de estampado de tigre preparándose para salir al escenario.

9.1.12

De extraterrestres y estrellas de rock









Tenía dos opciones. O lanzar el portátil por la ventana en un intento de desfogar toda la frustración acumulada por el mensaje de "Se te ha acabado el tiempo, gilipollas" mientras veía el nuevo capítulo de Sherlock, o actualizar, ya que lo de desenchufar el router, trabajar sin conexión y demás trucos que me hacen sentir cual hacker han dejado de funcionar milagrosamente. Huele a troll desde aquí.

Como habréis podido intuir por la discreta cantidad de fotos que he decidido publicar, ayer fue el cumpleaños del llamado Duque Blanco (o pirata punk travesti en el vídeo de Rebel Rebel que volví a ver ayer). David Bowie, que ha influido más en la música que el esperpento en los diseños de Ágatha Ruiz de la Prada, cumplió ayer 65 tacos y parece ser que ha permitido por fin un musical en su honor en Londres. Cuando le han preguntado por qué ese repentino cambio ha desaparecido cantando Changes y con una risa malvada que ha acabado en tos.

No se sabe aún cuál va a ser su regalo. Por su discográfica se ha comentado que una nave espacial no, que ya no tienen sitio donde guardarla, y también parece haberse descartado el obsequiar su llegada a la edad de jubilación con un mote nuevo porque ya no le cabe nada más en su nombre de Facebook.

Dicho esto solo cabe desearle que se haga Trending Topic en Twitter y que le envíen muchos power points de gatitos un feliz cumpleaños a uno de los mayores genios de la música de todos los tiempos. 

Y hoy hasta aquí, que estoy de exámenes.
Prometo una próxima actualización para el también cumpleañero Elvis. Pero hoy no.





4.12.11

Vuelan las entradas para Springsteen más rápido que una hamburguesa en casa de Falete


Navidad es esa época del año en la que ocurren cosas a las que no estamos acostumbrados: las tiendas extienden esa alfombra roja que guardan desde los 90 para simular la entrada a los Oscars lamentando no tener al mayordomo de Ferrero Rocher, logotipos de marcas formados con pequeñas bombillas monocromáticas adornan las calles, hay buen rollo en el telediario, los cantantes pop emulan a Leónidas en una cruenta batalla para que su nueva versión de un villancico sea la banda sonora de diciembre y, lo más importante, salen a la venta las entradas para los conciertos de Bruce Springsteen.

Quizá agazapase en la última fila de clase detrás de la pantalla del portátil contando los minutos restantes hasta las diez en punto de la mañana no haya sido la forma más normal de hacerse con las entradas, pero es una forma, al fin y al cabo (y de hecho si hubiera vuelto a pasarme como en Smashing Pumpkins me habría apuntado a un curso rápido de informática para hackear Ticketmaster).

Así que, ya sea porque echaba de menos la paella o porque le han dicho que hay un clon suyo en Tu cara me suena, The Boss vuelve a España, concretamente a Sevilla, Barcelona, San Sebastián y Madrid. Valencia no, claro está, todos los grupos de gira parecen tener un mapa de España con una cruz gigante, o en su defecto una calavera, en la Comunidad Valenciana. Las entradas siguen de momento a la venta, menos en Barcelona, donde se han quedado igual que Sheldon cuando alguien se sienta en su lugar del sofá.

En otros temas, se rumorea un posible disco de ACDC con una gira incluida, pero puesto que cada semana se dice lo mismo de distintos grupos y que parece esto Radio Patio, no le daré más vueltas.

2.11.11

Scorpions vuelven a los escenarios de los que aún se estaban despidiendo


A lo largo de la vida, todos hemos podido sentir en nuestras carnes alguna vez la llamada "nostalgia", ese amargo sentimiento que nos recorre la espalda cuando abrimos el baúl de los recuerdos y encontramos fotos de cuarto de Primaria con ese corte de pelo a lo tazón atrae-collejas. O quizá al recordar el bar que tenía como plato estrella ese bocadillo de tortilla tan especial y que nunca hemos vuelto a encontrar. En todo caso, ha sido esta vez en el seno del mítico grupo Scorpions donde ha aflorado el sentimiento de morriña, esa atracción irrefrenable que sienten hacia los escenarios de los que, al parecer, no se van a ir ni con agua caliente.

El caso es que, y tal como predije sin necesidad de llamar a uno de esos programas echa-cartas de Mediaset en noches de insomnio y Colacao, los del icónico Wind of Change se han pensado mejor, en plena gira de despedida, lo de retirarse, y han decidido sacar un "nuevo" disco, Comeblack. Tras decidir este jugoso nombre, tiene toda la pinta de que los miembros de la banda alemana se hayan chocado los cinco para luego abrazarse efusivamente, cual periodista con tirantes y café al que se le ocurre un ingenioso juego de palabras para el titular de mañana.
En dicho disco se podrán encontrar auto-versiones de sus viejas canciones (gran muestra de amor propio) y de otros grupos, incluyendo The Rolling Stones, The Beatles y The Kinks. Saldrá el 4 de noviembre, en CD y en formato vinilo, que está resurgiendo de sus cenizas y en las estanterías de los más melómanos, quienes ya van a tener que empezar a tirar CDs para poder hacer sitio al tocadiscos. La maravillosa paradoja musical de nuestros días.

Por otra parte, sus satánicas majestades se han apuntado a la moda de lanzar ediciones de discos remasterizados (Some Girls) con sus antiguos éxitos, colando alguna perla, en este caso No Spare Parts, grabado en 1978.
Esto, lamentablemente, no significa una nueva gira de los Stones. Lo más probable es que las razones de esto sean las miradas de infinito desprecio que cortan el aire entre los dos líderes del grupo y la apretada agenda de Mick 'NiñoConZapatosNuevos' Jagger con su otro grupo, SuperHeavy. Se dice que cuando le han preguntado de dónde piensa sacar tanto tiempo para todo ha murmurado un "Dame hueco que yo ya..."

Luego ha sacado una vara. Pero son solo especulaciones. 

25.9.11

Mick Jagger se va de farra por la India y graba un videoclip

Creo que no hay nada más indescriptible que la pereza que he sentido al ver el botón de Blogspot arriba en la barra de marcadores del Google Chrome y, entornando los ojos, pensar: "tengo que actualizar". Pero he de decir que echaba de menos delirar yo sola escuchando canciones a horas intempestivas de la madrugada para después plasmar por escrito una opinión que, o bien no le interesa a nadie, o es aprovechada para lanzarme tomates cibernéticos por aquellos que no piensan igual o que ni se acaban de leer la entrada, los cuales me hacen sentir como Leonard cuando se plantea seriamente levantarle a Sheldon un cartel en el que ponga "sarcasmo".

De todas formas mi sexto sentido, o bien la agenda que está abierta encima de la mesa, me hacen pensar que no tendré muchos días, tardes, noches o madrugadas libres como esta para escribir cual periodista de los 50 en una redacción llena de humo y agarrándose de los tirantes en busca de inspiración, así que aquí estoy.
Como me he pasado dos meses haciéndole menos caso al blog que Snape a un champú, empezaré sin orden ni concierto con, digamos por ejemplo, el súper grupo SuperHeavy de Mick súper Jagger y su canción súper Miracle Worker.

No voy a decir que me esperaba un estilo Rolling viendo la cantidad de variedad que había mezclada en este nuevo grupo de artistazos, pero la verdad es que ver a un Jagger enfundado en un traje rosa Mika contoneándose a ritmo de reggae me ha chocado bastante.
La canción me parece buena y sí, transmite buen rollo, pero definitivamente se queda dentro del baúl de canciones que pocas veces, por no decir ninguna, después de la primera voy a escuchar. No puedo decir lo mismo, por suerte, de otras del álbum como Never Gonna Change, pero en general este álbum me parece un claro "no". Llamadme anclada si queréis, yo me quedo con mis Stones y con el Mick Jagger de chaquetas oscuras.



Otras mezclas curiosas que vienen son Metallica y Lou Reed para finales de octubre, en discos nuevos tenemos a Dream Theater (que escucharé mañana porque ahora podría dormir plácida y perfectamente encima de las teclas del ordenador, las cuales están adquiriendo un aspecto preocupantemente cómodo) y Nickelback (que por suerte siguen en sus trece).

Y (léase con voz de locutor puesto de anfetas hasta arriba emocionado) esta semana, en el ranking de conciertos que me voy a perder, en el primer puesto tenemos a (redoble de tambor) ¡The Smashing Pumpkins, que tocarán en la capital en un día tan precioso y tocahuevos como viene siendo un miércoles! y a (pausa dramática cual presentador de los Oscars) ¡Dream Theater, uno de esos grupos a los cuales nadie quiere acompañarte a ver en directo!

Ah, y se separa REM. Pero eso otro día.