Cuántas veces se ha oído aquello de que éste no es un país de rock progresivo. Y si bien es cierto que los conciertos que realizan se resumen en pequeños hervideros de testosterona, ostentan un público envidiable entregado al máximo durante horas de duelos de guitarra interminables.
9.3.13
"Mamá, me voy a Francia en el bus de una banda de rock. Grábame Phineasy Ferb"
Cuántas veces se ha oído aquello de que éste no es un país de rock progresivo. Y si bien es cierto que los conciertos que realizan se resumen en pequeños hervideros de testosterona, ostentan un público envidiable entregado al máximo durante horas de duelos de guitarra interminables.
17.2.13
David Bowie 10 años después, o cómo sacar un disco sin despeinarse
8.2.13
Fleetwood Mac, de vuelta
Fleetwood Mac, uno de los grupos más cambiantes en formación y estilo desde los años 60, ha sido uno de los últimos en subirse al carro de los discos nostálgicos y las giras titánicas. Siendo una de las bandas más longevas y representativas de la revolución musical, Fleetwood Mac ha pasado desde el blues más espeso hasta suaves temas pop. Ahora, tras discos aparte en solitario, parejas rotas y unos cuantos años más encima, vuelven al ruedo con un álbum reeditado bajo el brazo.
El setentero Rumours, considerado el trabajo más exitoso del grupo con un sonido que divergía de sus inicios de blues más tradicional, es el elegido para el lanzamiento del próximo abril, que además contará con dos grabaciones en directo de una gira de 1977 y con unos rescatados temas inéditos. Fleetwood Mac no había sacado temas nuevos desde su último disco de estudio de hace más de dos décadas, Say You Will.
Grabado durante 1976 y publicado un año después, Rumours es un álbum con una variedad vocal y temática de letras ácidas y sentimentales, nacidas al calor de los problemas personales que estaban teniendo lugar en el caótico eje del grupo. A través del disco se viaja por una mezcolanza de cálidas baladas introspectivas moldeadas con temas pop-rock y alguna pincelada folk. A años luz de sus primeros trabajos de blues-rock desde sus inicios en 1967, la formación camaleónica de la banda propició la creación de nuevas melodías pegadizas con el consiguiente cambio progresivo de estilo.
Este revivido disco es la carta de presentación para una gira que en un principio había mantenido en disparidad de opiniones a varios de los miembros del grupo, que ahora se califican a sí mismos como nostálgicos ante esta vuelta al pasado.
Estados Unidos será la base de una serie de conciertos que se extenderán por una llamada gira mundial desde el 4 de abril, aunque de momento no haya fecha fijada para España. Europa y Australia son los siguientes destinos a los que el grupo llevará su regreso a los escenarios mientras el batería Mick Fleetwood intenta convencer a sus compañeros de viajar con su música hasta la India.
El descontento con la gira europea, que empezará a finales de año, se ha hecho visible ya entre los fans de Inglaterra y alrededores, donde el precio de las entradas ha cogido complejo de concierto de los Rolling Stones, con casi 200 euros por el ticket más barato, lo que contrasta con los precios más moderados de su gira norteamericana.
11.1.13
En busca del paraíso
"¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos?". No, no es un nuevo twittero. Es el título de uno de los cuadros más importantes de Paul Gauguin y quizá las preguntas que se arremolinaban en su cabeza días antes de hacer las maletas para dejar su perfecta vida burguesa en París y partir hacia las exóticas tierras de la Polinesia.
El pintor postimpresionista tenía 35 años cuando decidió que la fría cultura occidental, con sus modas impuestas a los movimientos artísticos imperantes en el momento, no era lugar para él. Sin apenas nociones artísticas o clases profesionales, el espíritu anarquista y libre de Gauguin lo llevó a desaparecer del mundo artificial para sumergirse en uno propio, lejos de todo lo conocido, de su familia y su trabajo. "Bajo un momento a comprar tabaco", se rumorea que le dijo a su mujer mientras salía por la puerta.
Gauguin pasó por la fértil isla de Taboga y se impregnó de la sensualidad del color del Caribe, pero quizá su etapa más conocida fue su estancia en Tahití. Allí, rodeado de una cultura tropical y conviviendo entre los paradisíacos pigmentos de la naturaleza más colorida, el francés dio rienda suelta a sus pinceles creando brillantes obras que influirían más tarde en vanguardias como el expresionismo alemán o el fauvismo, donde el color cobra un protagonismo total deslizándose por el lienzo y conformando siluetas con unos trazos sugerentes. Gauguin fue, sin duda, uno de los padres de este movimiento.
La importancia de este pintor que renunció a su época y a su cultura y plasmó con sus pinturas algunos de los lugares más maravilloso de la Tierra parece cobrar últimamente un mayor protagonismo que ya iba siendo necesario reconocer. Mucho se ha hablado de Van Gogh y sus girasoles como gran representante del postimpresionismo mientras el pobre Gauguin se pasaba el día deslomándose en una isla paradisíaca de aguas cristalinas y nativas en bikini.
El museo Thyssen de Madrid expone "Gauguin y el viaje a lo exótico" desde el mes pasado como homenaje al aventurero artista y la escritora Ángeles Caso ha publicado una nueva biografía con el esclarecedor título de "Gauguin, el alma de un salvaje", en el que retrata el afán del artista de una búsqueda que le inspirase a crear un nuevo arte.
Gauguin, romántico e innovador, descubrió con su obra una nueva forma de vida, alejada de la "contaminada" civilización occidental, demostrando que los estándares que rigen una cultura no son siempre el único punto de vista. Dio un giro a su vida a una edad que actualmente es considerada como la adecuada para sentar la cabeza (una madre contemporánea te plancharía la cara con una sandalia nada más anunciar un "mamá, me voy a la Polinesia a dibujar") y sus ansias de renovación nos han dejado un regalo artístico impagable en la cultura mundial.
En un mundo que seguía encerrado en sus propias paredes, Gauguin logra lanzar un rayo de luz dejando un mensaje casi tan importante como sus obras, evocador, instigador y conveniente hoy en día; no le gustaba algo, y consiguió cambiarlo.
27.12.12
De cómo Mick Jagger me robó la Navidad
22.11.12
La poesía contestataria de Patti Smith
Decir que Patti Smith es una artista fuera de lo habitual no es nada nuevo. Con su elocuente verborrea susurrando brillantes versos desde el escenario, furiosos aullidos reivindicativos criados desde la estirpe del punk neoyorquino y sus palabras de sueños, lucha y esperanzas dirigidas a una audiencia encandilada, la llamada madrina del punk convierte cada uno de sus conciertos en palpitantes recitales de poesía. Una vibrante hora y media de auténtica revelación, una oda a la existencia, a la naturaleza y al ser humano recreada en una amalgama de música, poesía y arte.
La devoción de Patti Smith por la cultura española la ha traído de vuelta a nuestro país para presentar su nuevo disco. Banga es un trabajo cuidado y bello, donde se dan cita desde los aires asiáticos de Fuji-san hasta ciertos tintes femeninos propios de los 60 con This is the Girl, con letras que se elevan más allá de un mero poema impulsadas por la febril llamarada del crudo tema homónimo y la dulce cadencia de las últimas baladas del disco, lleno de simbolismos, colores y metáforas.
Después de atrasar su concierto en Madrid, coincidiendo con el día de la huelga general, para salir a la calle y unirse a una noche de manifestaciones en las que se encuentra como pez en el agua, Patti Smith ha hecho la cuarta parada de su recorrido en Valencia. La sala Noise no contó con el espacio reservado para el que fuera el primer recinto elegido, el polideportivo de El Cabanyal, y no se llenó hasta última hora. De hecho fue el primer concierto al que llegué unas dos horas antes y donde esperando en la puerta solo había cuatro gatos de alguno de sus clubes de fans extranjeros. Hasta pude verla a escasos metros ensayar desde el cristal. O al menos creo que esa mata de pelo borrosa era ella. Sin embargo, en el momento en el que la poetisa estadounidense puso un pie en el escenario la simbiosis entre público y artista fue casi instantánea. La gente que se encuentra en este tipo de conciertos es de todo tipo: o bien se abalanzaban sobre el escenario como los predicadores de La vida de Brian o se quedan rezagados tranquilamente en la barra a mitad del local, bebiendo una cerveza, como en un café de poesía.
El magnetismo que desprende Patti Smith en sus actuaciones se refleja en su incandescente voz de queja política; la soltura que irradia, guitarra en mano, desde un acogedor escenario o la abstracción en la interpretación de sus propias obras, casi mística, como una profetisa callejera que impregna al auditorio de su mensaje de salvación.
En un ambiente caracterizado por un concierto más acústico y cálido de lo previsto, la dulce April Fool es la encargada de abrir la noche entre guitarras acuosas y sonrisas de Patti a los cumplidos a voz en grito que le llegan desde la audiencia. Acompañada por su fiel banda, en la que resalta la guitarra de Lenny Kaye, (a quien no pude evitar identificar como a Doc) la cual ha estado a su lado durante 14 años, la cantante sexagenaria deleitó al público con un distendido concierto en el que no faltaron algunas de sus composiciones más clásicas. Acogida estrella tuvo el vitoreado Because The Night, tema springsteeniano que hizo vibrar a un público variopinto.
La rabia y el desencanto con la sociedad se transforma en notas musicales. Patti Smith aprovecha para dar alguno de sus inspiradores discursos entre canción y canción, mostrando su apoyo a la conservación del barrio valenciano de El Cabanyal y relatando su participación en el 14N en Madrid, indignada con el Gobierno y los medios de comunicación. “We can change things”, grita exaltada. Y contagia su revolucionaria pasión a un público en efervescencia que llega a su plenitud coreando a una la eléctrica People Have The Power pocos minutos después.
Temas de su nuevo disco también protagonizaron el setlist de una actuación marcada por la cercanía y el derroche de energía positiva de la diva del rock, materializado en la cruda Banga, para la cual requirió una divertida intervención del público. Triunfantes fueron también Gloria y el apoteósico final con la desgarrada y abrasadora Rock N Roll Nigger.
Un espectáculo que flota en la dicotomía de una protesta sosegada, un colorido mosaico áspero y dulce reflejado en la airada poesía de la revolución feminista, social y política. Patti Smith, fiel veneradora de Brian Jones, es la figura viva del punk que renace con la misma fuerza que hace 40 años, un frenesí existencialista y el inspirador vestigio del espíritu que marcó un antes y un después en la historia del rock. Un espíritu libre que contagia su filosofía al público sumergido en cada uno de sus conciertos, ardiente, tenaz y necesaria.
3.11.12
América, rock and roll y los Trolling Stones
29.9.12
El paraguas que le faltó a Andy Warhol
Si en plenos 60 a Andy Warhol se le hubiera ocurrido diseñar un paraguas de celofán de tres metros o un impermeable con escafandra y yo lo hubiera podido tomar prestado de la exposición, probablemente anoche no habría terminado como si acabara de darme un paseo por una terraza del Nautilus.
Una exposición centrada en la pintura, el campo quizá más importante del polivalente artista que dejó su huella en otros diversos ámbitos artísticos desde el diseño de portadas de cds de algunos de los más grandes grupos de rock de los 60, pasando por fotografías de las personalidades más importantes de la época o incluso en el mundo cinematográfico.
















